Estaba escuchando a mi Genio Barrigón leer la página 133 del libro de La Coctelera con su voz de niño bueno y esa risilla que me pone tonta y he recordado que a mi esto del blog me gustaba bastante. Era fácil, verdad? Así que he dado un par de vueltas y aquí estoy.
Hace tiempo leí un chiste en un libro de esos que vendo. En la ilustración, un montón de pobres obreros vomitaban sobre la cubierta de un barco. Uno de ellos se apoya en la barandilla con calma y se fuma un cigarrito. Se le acerca un señor con chistera y le pregunta: y tú, por qué no vomitas? y el le contesta: Pa qué.
Cada vez que abro el blog a ver que pasa pienso lo mismo, Que pa qué. Y me digo, pues pa ná. Y en eso queda todo.
Pero que digo yo que por algo será.
...por un tomate, por un pimiento...
(voy a cenar y ahora vuelvo, así en plan directo y tal)
